Un paseo por la historia de Laxe

El Condado de Traba y su olvidada relevancia como cuna de la Historia General de España

LA COSTA DA MORTE

Con el nombre de la “Costa da Morte” suele denominarse hoy la franja costera que va desde Finisterre, como extremo al SW, hasta Malpica de Bergantiños al Este, y que abraza tres comarcas tradicionales: al SW, la del Valle de Vimianzo, al E, la de Bergantiños y la de Soneira, bajo las dos anteriores, pero alcanzando también el mar en Caión por su extremo oriental. Y estas son, aproximadamente, las tierras que abarcaba la mitad occidental del que, como veremos más adelante, fue el importantísimo Condado medieval de Traba, que se prolongaba por el Este hasta Ortigueira.

La inquietante y desafortunada denominación toponímica, parece que procede de un librero, Uxío Carré Aldao, principal animador de la conocida tertulia galleguista que, ateniéndose al amor a lo legendario de estos románticos protonacionalistas, denominaron como ‘A Cova Céltica‘.

Según Carré Aldao -como ‘galleguista’, más proclive a las leyendas que a los hechos- el nombre de «costa de la Muerte» procede de una antigua leyenda del siglo XVI, sobre las frecuentes tragedias que, desde siempre, se han producido hacia el este de Finisterre.

Pero tales supuestas leyendas no son necesarias cuando observamos que las fuertes tormentas alternan frecuentemente, si no se superponen, con situaciones de mar de fondo,  y todo ello en un escenario de acantilados, de bajíos, muchas veces bastante alejados de la costa, ventiscas y bajo situaciones de invisibilidad (niebla, lluvia).

Si a esto, se añaden acciones humanas -los famosos raqueros (del inglés ‘wrecker’, ladrón de barcos, saqueador de naufragios)-, unas veces reales e históricas y otras, una vez más, meras leyendas, la denominación toponímica «Costa da Morte» pasa de inquietante a francamente terrible.

En todo caso, han sido múltiples los intentos de reinterpretar la denominación toponímica «Costa da Morte» tratando seguramente de enmascarar un pasado -y un presente, y hasta un predecible futuro- estremecedor pero real, aunque también, injustamente interpretado pues, como tantas veces ocurre con la Historia, se comete fácilmente el grave error de sacar las cosas de su contexto, de sus circunstancias.

Concha Bello (Laxe mirando al mar, 1999), recogiendo la misma idea que hemos leído en otros autores, explica que el término “Costa da Morte” se refiere a que, siendo éste el confín del mundo conocido por griegos y romanos, éstos situaban en él el lugar donde “muere” el Sol, la morada de las almas de los difuntos, idea supuestamente más tranquilizadora que la que se deduce de la infinidad de naufragios -antiguos y modernos- y, de la todavía más terrible historia de los raqueros, a la que más adelante nos referiremos.

Sea como fuere, lo cierto es que en la “Costa da Morte” y tierras aledañas encontraremos vistas marítimas insuperables (no hay espectáculo natural, salvo quizás el de una erupción volcánica, que pueda mejorar el cúmulo e intensidad de sensaciones que proporciona contemplar -adecuadamnete pertrechados- un buen temporal desde una atalaya adecuada; por ejemplo, desde el faro de Laxe); pero también encontraremos multitud de importantes, e incluso importantísimos vestigios de la historia (Moraime) y aún de la prehistoria (Castro de Borneiro, Dolmen de Dombate, etc.), o monumentos más sencillos pero que, ubicados en los fértiles y siempre verdes paisajes gallegos (Santiago de Traba) forman un conjunto capaz de transmitirnos una sensación de plenitud, o bien lugares donde, a poco que busquemos, aún es posible hallar inesperados parajes naturales difícilmente parangonables (vease, p.ej., Los Verdes).

EL CONDADO DE TRABA (Véase su genealogía)

El primer Conde de Traba, parece que fue Don Froila Arias de Traba

Leyendo a Victoria Armesto (Galicia Feudal, 1969), nos enteramos de que, como los Condes de Traba, lo eran también de Trastámara, ello significa que su dominio alcanzaba a las tierras situadas al norte del río Tambre (antiguamente llamado río Támara, de ahí el título: Tras-Támara); por lo tanto, descontando las tierras del Obispo de Santiago, sus dominios ocupaban lo que es hoy la Provincia de Coruña puesto que, incluso el límite al SE del Condado de Traba (el Sobrado), fundado por los padres del Obispo Sisnando II, los Condes Hermenegildo y Paterna, terminó pasando -en todo o en parte- al señorío de Traba; al menos el Monasterio de San Salvador de Cinis pasó a sus manos tras un memorable pleito: el Abad de Cinis expulsó a una comunidad de monjas, el de Traba echó a Abad quien recurrió al Papa Pascual II que le repuso pero… Traba volvió a echar al Abad y, finalmente, las monjas se quedaron con el monasterio (y el de Traba con sus tierras).

El Conde de Traba era en todo caso el noble más importante de Galicia; de facto, el mismo se consideraba -y actuaba- como una especie de Rey de Galicia: el Conde de Traba por antonomasia, D. Pedro Froylaz (Petrus Froyle de Traba), llegó a titularse en algunos documentos como “Comite Petro Froylaz Orbe Galetie Imperante“.

D. Pedro Froylaz era sobrino-nieto del Obispo Cresconio e hijo del Conde Froyla, conocido por haber resuelto un litigio de tierras con su sobrino Gundesteo mandando que le asesinaran en Padrón. Dice V. Armesto que D. Pedro Froylaz no heredó apenas nada de la ferocidad paterna (D. Froylaz Bermúdez), lo que entiende no convino demasiado a Galicia; sin embargo, para López Ferreiro, D. Pedro, -descendiente de D. Froilaz González, aliado de Almanzor- representaba el summum de todas las virtudes galaicas ; pero para Manuel Murguía, la que de verdad valía era su segunda mujer, D.ª Mayor Guntroda Rodríguez, «con la que tuvo diez hijos, tras los tres anteriores de su primera mujer» (otros autores, nos hablan de doce hijos pero, en realidad, si juntamos autores, parece que tuvo hasta ¿quince? en total:

  • Seis o siete con D.ª Urraca Froylaz, hija de Don Froila Arias de Traba (de ahí, el título de Conde de Traba de D. Pedro Froilaz):
    • D. Froilán, supuestamente el primogénito, e igual de supuestamente casado y sin sucesión con D.ª Marina Ariánez (que se cita como hija del Conde Froila Arias, por cuando ¡sería su tía!)
    • el primogénito, D. Bermudo, fue Señor del Faro (hoy, La Coruña) y casó tres veces: la tercera con D.ª Urraca Enríquez, Infanta de Portugal. Tras peregrinar dos veces a Jerusalem, ingresó en el M.º de Sobrado, donde permaneció hasta su muerte. (linaje de los Baticela de Limia)
    • el segundogénito, D. Fernán Perez (Fernando de Pedro) participó triunfalmente en la conquista de Almería, y tras una unión -“parece que no matrimonial”- con D.ª Teresa Alfonso (la hija ilegítima de Alfonso VI de Castilla y viuda de Enrique de Borgoña, Conde de Portugal, casó (y parece que repudió) a D.ª Sancha González de Lara (tras tener una hija, D.ª María Fernández, que casó con D. Ponce Giráldez de Cabrera quien, suponemos que con el impulso de D. Pedro Froilaz, fue Mayordomo Real de Alfonso VII)
    • la tercera, D.ª Lupa Pérez, tras enviudar del Conde de Monterroso, D. Munio Peláez, fundó el M.º de Sán Cristóbal de Dormeán  (hoy, Dormeá, en Boimorto) donde profesó (Linajes Toroño, Rodeiro y Camba)
    • de la cuarta, D.ª Ximena Pérez y del quinto, D. Froila Pérez, nada sabemos;
    • del sexto -no está claro si fue hijo de D.ª Urraca o de D.ª Guntroda- Rodrigo, Conde de Monterroso y Señor de Oporto, vivía en un castillo de su hermano D. Bermudo, entre Coruña y Betanzos, en la Espeneuca (linajes Benavente, Cabrera y Valcarce)
  • Y otros siete u ocho con D.ª Mayor Guntroda:
    • el séptimo, García, casó con la Infanta D.ª Elvira, hija ilegítima de la Reina D.ª Urraca (que fue madre de Alfonso VII, criado en Moraime -a 4 Kms. de Muxía- por D. Pedro Froylaz) y el Conde Pedro González de Lara; parece que D. García se hizo bandido y atracaba a los peregrinos (Victoria Armesto).
    • del octavo y la novena, D. Velasco y D.ª Toda, que casó con D. Gutier Osorio Bermúdez (linaje Osorio>Castro),, sabemos que donaron su parte de la Iglesia de Serantes (una de las parroquias de Lage) al M.º de San Martiño de Jubia (Narón) donde tradicionalmente se enterraba a los principales miembros del linaje, hasta D. Pedro Froylaz de Traba
    • Algún autor, cita una décima (D.ª Urraca) y una undécima (D.ª Sancha)
    • la novena (¿o 12.ª?), D.ª Elvira, casó dos veces, sin descendencia según alguno, con descendencia según otro.
    • la décima, (¿o 13.ª?), D.ª Ilduara, casó con D. Arias Pérez de Deza (linajes Deza, Novoa, Gallego y Saavedra); y, por fín,
    • de la undécima, (¿o 14.ª?), D.ª Estefanía, nada hemos podido averiguar.

Gracias al respaldo del de Traba, D. Pedro Froylaz, a quien no parece preocupara mucho que la Reina-madre (D.ª Urraca) intimara con su propio consuegro (Pedro de Lara) siempre que él controlara al futuro Rey Alfonso VII (1105-1157), quien con sólo seis años, terminó siendo coronado, contra la voluntad de su madre D.ª Urraca, pero con el apoyo en esto de Gelmirez (que le coronó en la catedral como Rey de Galicia el 17/09/1111); más tarde, a la muerte de su madre, coronado en la catedral de León Rey de León (10/03/1126) y, después, a la muerte de su padre Alfonso I El Batallador, Rey de Aragón, Cataluña y Navarra, terminó siendo reconocido y coronado por el obispo Arriano y ante Guido de Vico (legado del Papa Inocencio II) como Imperator Totius Hispaniae (Emperador de toda España) en la Catedral de León, el 26/05/1135, ante los demás reyes de los distintos reinos cristianos de España, rindiéndole homenaje o vasallaje su primo García Ramírez de Navarra, su cuñado Ramón Berenguer IV de Barcelona, Alfonso Jordán de Tolosa e incluso los barones del Languedoc (Francia) y otros representantes de todo el sur de Francia e incluso representantes de linajes musulmanes.

Sobre el carácter del Conde, La Compostelana cuenta como, estando D. Pedro ante la Capilla Mayor de la Catedral, discutió agriamente con el Conde Alfonso Muñiz y D. Pedro terminó abofeteando a D. Alfonso pero, al día siguiente, el de Traba, arrepentido por el sacrilegio, donó el Monasterio de Cospindo al Apóstol.

Pues bien, el solar originario de los Froylaz de Traba -es decir, del mítico Condado de Trastámara- debió ser el fértil Valle de Traba, en el hoy Concello de Laxe (Laje-Lage).

Y, entre el Valle de Traba y Laxe, está el Valle del Soesto; y, presidiendo el Valle del Soesto, está el Pazo de Soesto, que la tradición e incluso, al parecer, documentos del S.XIII, señalan como edificado en el mismo lugar de lo que fue en su día la residencia de Alfonso IX (1171-1230), Rey de León y Galicia.

Laxe está, por lo tanto, directamente vinculado no con uno, sino con dos reyes, Alfonso VII y Alfonso IX, siendo el primero de ellos el primer monarca, tras los visigodos, y antes de los Reyes Católicos, que puede ser considerado, cronológicamente, como primer “Rey de Reyes” (Emperador) de España. En cuanto al segundo, Alfonso IX, que según un documento del año 1200, residió en Soesto con su mujer, la Reina D.ª Berenguela, fue el último rey gallego.

Y, por si estas conexiones de Laxe con el último Rey de Galicia (Alfonso IX) y el primer Emperador de España (Alfonso VII) fueran poca cosa, hay que recordar que los Trastámara constituyeron todo un linaje de reyes, tanto en Castilla como en Aragón y que, el último Trastámara fue, ni más ni menos que Fernando el Católico.

Pero, no lo olvidemos, los primeros Trastámara fueron los Froyla, Condes de Traba, en el término de Laxe.

LA CASA DEL ARCO (O ARCO)
VIVA LAGE (en gallego tradicional, con G)

VIVA LAGE (en gallego tradicional, con G)

En la foto, la “casa del Arco”, a principios del S.XX. Tras observar el cerdo, justo delante del Arco, nótese el cartel, claramente anterior “al franquismo”, pero en el que se lee «LAGE» -en gallego tradicional-, con una “G”, ahora aborrecida por aquello del hoy artificiosamente proscrito -para la escritura, que no para el habla- ghéismo/géismo, en gallego, ‘gheada’ (existencia diferenciada del sonido JE al sonido SHE). Se trata de un fenómeno esencialmente fonético, que afecta al fonema /G/ y que, por decirlo de una forma sencilla,  a través de la ‘gheada’, produciría sonidos similares a la jota del español caribeño o a la hache aspirada del inglés pero que, en zonas costeras -y este sería uno de los casos- llega incluso al sonido de la jota del castellano (Wikipedia). Y así, con el sonido de la jota castellana se pronunció el actual ‘Laxe’ por generaciones de lajenses sin mayores problemas… de la misma forma que, mientras no hubo normas ortográficas para el gallego -hecho bastante reciente: el propio poema de Pondal, “Os pinos“, cuyas primeras estrofas forman la letra del Himno Gallego, ha sido revisado por los fundamentalistas- todo el mundo escribía «Lage», por cuanto debemos considerar «Lage» como el “topónimo tradicional”

¿Laxe, Lage o Laje?

En gallego tradicional Lage, con G (Real Academia Gallega)

En gallego tradicional Lage, con G (Real Academia Gallega)

En castellano Laje, con J

En castellano Laje, con J (Madoz)

Pues, si quisieramos escribirlo en correcto castellano, y siguiendo a Madoz, Laje, con «J».

Y, en gallego tradicional,  Lage con «G», y no con X. La propia Rosalía de Castro, dudaba, y la mismísima Academia Gallega así lo reconocía– fue siempre con G y no con X, como se escribe ahora por pura imposición de la ignorante “política lingüística” actual que cree huir del castellano imponiendo el «Laxe», cuando, en castellano, sería Laje -con Jota-, como pillaje, abordaje, fuselaje, etc… por cuanto, lo que en realidad se ha conseguido con el «Laxe» oficial, es escribirlo en el rancio castellano del Quijote, que nació como Quixote, con lo que, inadvertidamente sin duda, rinden homenaje a D. Miguel de Cervantes y Saavedra, que tiene un poco conocido linaje gallego y, por eso mismo, hasta ascendencia genealógica vinculada con este trocito de tierra gallega, a través de D.ª Ilduara, una de las hijas de D. Pedro Froilaz, nuestro querido Conde de Traba, lo que la convierte en una de las tatarabuelas del autor del Quixote/Quijote ¡Cosas veredes Sancho…!

Y que no se nos espete una vez más el manoseado “argumento ad nauseam” de que lo de «Lage» fue una cosa del franquismo, por favor… el que eso piense, que observe detenidamente la foto y el documento de la Real Academia Gallega más arriba reproducidos, ambos claramente anteriores a la Guerra Civil, y medite… Y concluya en lo que es mucho más cierto: la imposición oficial del «Laxe», no es sino un “argumentum ad baculum” mediante el que, repito, han privado a los lajenses de su tradición y peculiar pronunciación (su propia academia admite la realidad secular de la ‘gheada’), ¡obligándoles a escribir su topónimo en castellano antiguo!

Pero, volvamos a nuestra Plaza de Ramón Juega, ahora en plena post-guerra (nótense los cambios en la indumentaria: ya nadie se cubre la cabeza, las faldas se han acortado). El que se asoma a disfrutar del baile -pinche en la foto y auméntela- en el mirador que está sobre el balcón más engalanado, en la casa más próxima al arco, tiene que ser D. Isidro Parga Pondal (era su casa). Sin embargo, los balcones y ventanas de la Casa do Arco, están vacíos y sin engalanar y, en conjunto, revela un notable abandono…

Han pasado los años por la plaza...

Han pasado los años por la plaza…

El mismo lugar, en el 2005:

La Plaza de Ramón Juega, en 2005

La Plaza de Ramón Juega, en 2005

Del Arco se pasa a la Calle Real, que conduce a la Iglesia de Sta. M.ª de La Atalaya

El Arco, por dentro

El Arco, por dentro

El cáliz representa Galicia

El cáliz representa Galicia

Los 6 roeles de los Castro de Galicia

Los 6 roeles de los Castro de Galicia

 

Si entramos en el Arco y levantamos la vista, a nuestra izquierda veremos dos escudos: en uno de ellos, se aprecian con claridad los 6 roeles (Roel: pieza redonda de los escudos de armas) de los Castro y a su derecha ¿el Lobo decapitado de los Moscoso? (personalmente, yo veo con más claridad una urraca) sobre las siglas JHS (anagrama de Jesús), todo lo cual nos recuerda que Doña Urraca de Moscoso y su marido el Conde de Trastámara, Don Pedro Alvarez Osorio (del linaje de los Castro) mandaron construir ‘La Casa del Arco’, más que como residencia propia -para eso, disponían en la zona del Castillo de Vimianzo-, como ‘Hospital’ que acogiera a los peregrinos irlandeses, ingleses y franceses que llegaban por mar, frecuentemente maltrechos por una singladura tan peligrosa, a estos parajes. Es decir, la Casa del Arco, fue una precursora del afamado “Hostal de los Reyes Católicos”.
Han pasado los siglos… y la Casa del Arco sufrió el abandono que ya pudimos apreciar más arriba.

Hoy, tras dos restauraciones,  la Casa del Arco es un establecimiento hostelero integral: Salón de Tapas, Restaurante y Hotel

La Casa del Arco, hoy

La Casa del Arco, hoy

Al salir del Arco, hay que mirar hacia atrás (algún día… ¿quitarán esos cables?)

El_Arco_por_detrás

La casa que se ve al fondo, perteneció a uno de los hijos ilustres de la villa: el geólogo D. Isidro Parga Pondal, descendiente de Eduardo Pondal,  poeta ‘regionalista’ (hoy diríamos ‘nacionalista’) autor del poema “Os pinos“, cuyas primeras estrofas forman la letra del Himno Gallego (la música fue compuesta por Pascual Veiga).

Callejón medieval

Callejón medieval

Casa de piedra

Casa de piedra

Si continuáramos de frente, por la Calle Real, llegaríamos a a Iglesia de Sta. M.ª de la Atalaya. Pero, si volvemos al otro lado del Arco, podremos adentrarnos -a nuestra derecha- en el casco antiguo, con sus antiquísimos callejones medievales y sus nobles casas de piedra… (lo de la salida de humos, es comprensible; lo de los cables… algo menos). ¿Los faroles? ¡Preciosos!, perooo… ¡¡INADECUADOS!!: son réplicas del modelo fernandino (S.XIX), diseñado en su día para los alrededores del Palacio Real de Oriente (Madrid), que no es exactamente el entorno de un pueblo medieval, de pescadores pobres…

Y, si vamos atentos… encontraremos pequeñas sorpresas:

«ALABADO SEA IHS (Jesús) MA (María) IJ·PR. ESTA CA-SA LA HIZO D·JOSEP DE LEYS I Fº PFº ¿AVL? ¿AÑ L?»

«ALABADO SEA IHS (Jesús) MA (María) IJ·PR. ESTA CA-SA LA HIZO D·JOSEP DE LEYS I Fº PFº ¿AVL? ¿AÑ L?»

La inscrpción es legible en buena parte: «ALABADO SEA IHS (Jesús) MA (María) IJ·PR. ESTA CA-SA LA HIZO D·JOSEP DE LEYS I Fº PFº ¿AVL? ¿AÑ L?»

Laxe fue siempre un pueblo marinero, de pescadores.

Vista Bella

En el S.XIX los industriales catalanes de la salazón se instalaron por toda Galicia. En Laxe, hubo varias factorías. La más importante, fue el caserón de piedra indicado en la foto con una flecha, construido al borde mismo de la playa. Ya en el S. XX, a finales de los 70, se construyó en su lugar lo que hoy se conoce como “Vista Bella” (donde hoy está el Apartamento). Como se puede ver, lo de las “dunas” -que me perdonen los ecologistas ignorantes- vino después…

Antigua fábrica de salazones (Hoy, Vista Bella)
Antigua fábrica de salazones (Hoy, Vista Bella)

 

 

 

 

 

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